Shakespeare iba bien encaminado: Ser, Estar y Parecer

Shakespeare nos dejó innumerables citas en una literatura se caracterizaba por un impresionante poder de síntesis, en una gran cantidad de obras, que dicho sea de paso,  a veces son difíciles de entender.

La más conocida es aquella: To be, or not to be, — that is the question, de Hamlet, y se nos llena la boca parafraseando lo de Ser o No ser… pero en Marketing, y concretamente en Marketing Hotelero, hay muchas visiones y estrategias, Ser, simplemente no es suficiente. 

Hay que ser, estar y ademas, parecer.

ser, estar y parecer

El Ser.

Hablamos aquí del producto, de nuestra capacidad de construir un producto excelente, único, diferente.

El marketing no puede tener éxito si no se sustenta sobre productos potentes y con capacidad de enamorar. Click To Tweet

Tenemos que SER valiosos para el cliente, capaces de permanecer en la mente del viajero no sólo por los mensajes que le podamos mandar, sino por la experiencia que ha sido capaz de disfrutar. El producto es la esencia del marketing, la base sobre la que se sustenta toda nuestra estrategia futura y presente.

El Estar.

Una vez que hemos logrado construir un producto excelente es fundamental ESTAR en el lugar adecuado. Click To Tweet

Y esto tanto para conseguir la mejor comunicación como para conseguir la mejor distribución y venta.

¿Dónde están mis clientes? ¿Por qué canales se mueven mis segmentos? ¿Estoy utilizando adecuadamente mi presencia en medios sociales? ¿Son los medios sociales un canal adecuado para mí?

Hemos de ser capaces de responder a todas estas preguntas y definir así una presencia y un estar sólido y adecuado para nuestra estrategia, nuestro producto y nuestros segmentos.

El Parecer.

Pero si importantes son los puntos anteriores no lo es menos este.

No basta con ser un magnífico producto y estar en los mejores canales, es fundamental que seamos capaces de PARECER lo que de verdad somos. Click To Tweet

Que nuestra comunicación, nuestros mensajes y nuestra estrategia de presencia nos dote del valor que queremos y podemos transmitir. De nada sirve ser excelente en los puntos anteriores si luego no somos capaces de construir y transmitir adecuadamente nuestro mensaje.

Estos tres puntos son la base sobre la que ha de construirse una buena estrategia de marketing, de modo que responder a ellos y tenerlos en cuenta va a ser fundamental para llegar al éxito:

¿SOY un magnífico producto, atractivo y altamente apetecible?

¿ESTOY en los canales adecuados teniendo en cuenta mi tipo de producto y mis segmentos?

¿PAREZCO lo que soy de modo que estoy comunicando adecuadamente?