Oficios extinguidos y el peligro de extinción

Mi padre en su juventud fué tornero y calderero, y a veces me cuesta explicar a mis hijos en que consiste esa profesión, aunque si bien quedan algunos profesionales que ejercen dicha profesión, hay que reconocer que es minoritario el numero de personas que la ejercen.

No es el caso de pregoneros, herreros, deshollinadores, litógrafos y toneleros, que ya me plantearían mayores problemas para explicar a mis hijos qué eran, en cuanto son ya profesiones extinguidas. Supongo que si nos ponemos a pensar, saldrían algunas más. Profesiones que en definitiva, dejaron de existir por falta de clientes que demandaran sus servicios, o de empresas que les ofrezcan trabajo. ...  seguir leyendo