Si las cosas no van bien… cambie de negocio

qué exagerado!!! Bueno, al menos redefina su negocio.

-¿Usted tiene un hotel?

-Si.

-¿Y qué vende?

-Camas, comidas, bebidas…

-¿Y que piensa que ha comprado su cliente?

-Pues eso, camas, bebidas…

-¡No, error! Una cosa es lo que usted vende y otra la que piensa que compra su cliente. Su cliente cree comprar experiencias, algo más que una simple cama o un simple cafe en el bar. Su cliente compra tranquilidad, o excitación, o diversión, o emoción.

Redefina su negocio, piense en su cliente antes que en nadie y ofrézcale lo que pide. Asociese con su competidor-colaborador para generar nuevos servicios (excursiones, fiestas conjuntas, descuentos en salas de fiestas o discotecas o restaurantes…). Haga de su hotel un destino dentro del destino.

Que su hotel no sea un almacén de camas, sino un centro de actividades, de diversión. Busque qué es valioso para su cliente y trabaje sobre ello. No cree usted el producto, deje a su cliente hacerlo.

Es ahora, cuando hay menos clientes y más competencia cuando ha de dar el paso al frente y explorar todas sus posibilidades. Empiece por la colaboración vertical. Hoteles, restaurantes, centros de ocio, parques, discotecas, pubs… Encuentre a sus partners mirando alrededor, los tiene al lado. Vea qué puede ofrecer cada uno y facilite la integración. Cree nuevos productos, nuevos servicios, e invite a la integración horizontal con otros hoteles.

Y sobre todo, olvídese de la rentabilidad inmediata y piense en el futuro. Las estancamiento son perfectas para cambiar… hacia mejor.

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